29 ways of something…
Everything that irritates us about others, can lead us to an understanding of ourselves.
ana masca parada an la parad, ene mesce perede en le pered…
No te abstengas, anula.
Últimamente he escuchado a mucha gente decir que no va a ir a votar porque no hay ni a quien irle y la verdad es algo que no me extraña, los candidatos presidenciales han dejado mucho que desear, pero ni modo, son los candidatos que nos tocaron y a menos de que una fuerza sobrenatural los dote súbitamente de inteligencia, honradez y amor por México, tendremos que votar por alguno de ellos.
Yo mismo aún no sé por quién votar y no estoy seguro de votar por alguno de ellos, pero de que me voy a parar en la casilla, al menos a anularlo, eso si es seguro y aquí les va el por qué es importante anular el voto en lugar de simplemente no ir:
Abstenerse es avalar, es estar de acuerdo con quien sea que gane, es decir, que no te importa lo que pase con el rumbo de México.
Anular un voto es hacerle saber al IFE que ninguno de los candidatos alcanzo las expectativas y es bajar el dinero que recibe cada partido.
El IFE le exige a cada partido que tenga el 2% como mínimo necesario para obtener y/o conservar el registro ante esta institución. Por lo tanto, si aumentamos el universo de votos contenidos en la urna, el porcentaje a favor de ese partido disminuirá.
Los votos recibidos por cada partido son divididos entre los votos obtenidos por el total de votos de cada casilla (el total de votos de cada casilla es el total de votos ejercidos más votos nulos.) Y con estos porcentajes se dictamina la cantidad de millones que cada partido va a recibir para las próximas elecciones.
Si consideramos que se estima un 70% de abstencionismo, cambiemos la historia y en lugar de 70% de no ir a votar, seamos 70% de votos nulos.
El voto nulo no elige a nadie, pero cuenta y cuenta mucho porque baja el porcentaje de participación económica de cada partido ante el IFE.
Así que es tu decisión, no salir a votar porque no sabes por quién hacerlo, te da flojera o el típico ¿Para qué si todo va a estar igual? o realmente hacer algo y decirles, “Ya estoy harto de que todo esté igual”
Al final es tu decisión, pero si vas a votar por el menos peor, mejor anula tu voto.

Con información de Denise Dresser.
En un minuto.
Crónicas de mi secuestro express
Eran aproximadamente las 3:00 de la mañana cuando me disponía a dejar el lugar de sano esparcimiento y variada diversión que me había acogido por las últimas horas, cuando gracias a mi alto sentido de responsabilidad y mis valores bien inculcados, me hicieron solicitar el servicio de una unidad de transporte (taxi), para que me transportara a mi humilde hogar.
Al parecer, el chofer de la unidad inmediatamente se percató de la alta concentración etílica en mi sangre y mi escaso sentido del habla y a los pocos metros subió a dos personas de cuestionable cuna, para que me hicieran compañía en mi trayecto.
Mis nuevos acompañantes, de léxico inigualable, me deleitaron inmediatamente con frases como “ya valistes verga”, “coopera hijo de puta”, “suelta todo lo que traes” entre otras. Yo, siendo una persona bastante obediente y escasa de procesamiento cognitivo, debido a mi estado, cooperé voluntariamente a sus demandas.
Los señores, bastante amables, entre golpes y empujones, me dieron un tour por todos los cajeros de la ciudad, hasta que pudieron extraer el último centavo de mis tarjetas, para que así pudiera cooperar con su causa, la cual denominaban “es que no hay trabajo y tenemos que ganarnos la vida.”
Aproximadamente a las 6 de la mañana y después de un “hermoso” recorrido por toda la ciudad, decidieron que mi destino y última parada, era un lugar en donde los pesos se convierten en “varos” llamado Ixtapalapa.
Por fortuna, ese joven de altos valores e inigualable sentido de responsabilidad, es sólo un producto de mi imaginación, por lo que yo entregué mi ticket al señor del valet y conduje a casa, rezándole a San Juditas para que no me agarrara el alcoholímetro.
Sometimes I want to give up everything. Then I remember that I do nothing.
Mientras te fuiste al baño, alguien está posteando tu comida en Instagram.
Mientras las cosas se muevan, no existirá la perfección.




